¿Hígado graso? 8 remedios caseros y tips para la dieta

Se habla de hígado graso cuando existe una acumulación de triglicéridos y ácido graso en este órgano, disminuyendo sus capacidades. Te detallamos algunos consejos para tratar con remedios naturales esta enfermedad.

1.- El níspero tiene un efecto depurador sobre el cuerpo, por lo que es un buen remedio para curar el hígado graso. Comer dos diariamente es lo ideal.

2.- La infusión de boldo es efectiva. Se trata de una hierba que sirve para estimular el buen funcionamiento de la vesícula biliar. Tiene la capacidad de descomponer las grasas, evitando que se acumulen en el hígado.

3.- El agua de alcachofas tiene propiedades desintoxicantes y digestivas que ayudan a combatir la grasa en el hígado. Aporta fibra y antioxidantes que mantienen en buen estado al hígado.

4.- El zumo de la toronja combate eficazmente la grasa del hígado. Tomándola diariamente es capaz de eliminar la grasa de las células hepáticas.

5.- La remolacha tiene una importante acción depurativa que coadyuva a eliminar la grasa del hígado. Debe consumirse preferiblemente cruda y en zumos.

6. El rábano además de ser un antiinflamatorio por excelencia, es un depurativo natural que ayuda a sanar un hígado graso. Debe consumirse en jugos o ensaladas.- Publicidad –

7.- La hierba conocida como diente de león hecha en infusión, posee propiedades desinflamatoria y antioxidante, evitando la retención de líquido en el hígado.

8.- Consumir el jengibre también es una forma natural de sanar un hígado graso. Rallado en ensaladas o tomado en infusiones puede ayudar a contrarrestar el malestar.

Debemos tomar en cuenta que cada uno de estos remedios caseros son simples ayudantes para sanar el hígado graso, pero deben ir acompañados de una dieta sana y balanceada.

5 alimentos para proteger el sistema inmunológico

En cualquier época del año emergen las enfermedades virales o bacterianas. Es por eso que debemos estar prevenidos en todo caso para hacer frente a dichas calamidades y para ello existen alimentos para proteger el sistema inmunológico.

Si bien es crucial estar atento a las indicaciones de un especialista o nuestro médico de familia, estos alimentos podrían ayudar en la prevención.

El kiwi

Esta peculiar fruta contiene el doble de vitamina C que la naranja y contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico. Contiene además las vitaminas A y E. Si no eres muy amante de lo ácido, mejor espera a que esté maduro.

El ajo

Aunque su reputación no es la mejor en lo que aliento se refiere, existen varios estudios sobre sus virtudes en la prevención contra virus y bacterias. Es muy bueno además para el sistema cardiovascular. Lo puedes añadir a tus comidas.

Frutos secos

Su alta concentración de zinc es más que efectiva en la protección del sistema inmunológico.

Cebolla

Las lágrimas que te provoca no serán en vano. Entre los nutrientes que presenta se encuentran la vitamina C, el zinc y el selenio. Se utiliza en casos de gripes y bronquitis debido a sus propiedades contra bacterias y hongos. Puede consumirse en ensaladas o cocida en diversos platos.

Jengibre

Este tubérculo es considerado por muchos uno de los pilares en lo que respecta a remedios naturales para fortalecer el sistema inmunológico. Tiene propiedades desinflamatorias y antibacteriales. Puede ser consumido de varias formas, ya sea en pastillas, polvo o en un té bien caliente.

Y aunque no hay fórmulas mágicas, el consumo de los alimentos antes mencionados, la realización periódica de ejercicios físicos y mantenerse hidratados, son algunas de las estrategias que podemos utilizar para tener un sistema inmune más preparado en caso de cualquier enfermedad.

Remedio natural para eliminar la grasa abdominal

Te traemos un antídoto natural para eliminar la grasa abdominal en pocas semanas, reseñado en diversas publicaciones de salud.

Y es que muchas veces esa grasa protuberante y molesta que se empeña en acumularse en tu barriga, lo hace debido a la retención de líquidos en la zona. Tanto para mujeres como para hombres constituye un problema que nos tortura diariamente.

Se trata de un té de canela que ayudará a depurar mejor los líquidos localizados en esa región del cuerpo y en poco tiempo verás reducida la barriga que tanto te irrita.

Ingredientes

– 1 cucharada de raíz de diente de león

– 5 hojas de menta

– 1 taza y 1/2 de agua

– 2 cucharadas de miel- Publicidad –

– 1 cucharada de jengibre rallado

– 1 pedazo de una vara o palo de canela

Modo de preparación

Junta todos los ingredientes en una vasija y ponlos al fuego hasta que comiencen a hervir. Con este paso completado, saca el recipiente de la candela y deja reposar el líquido resultante por diez minutos.

Dosis

Bebe la infusión tres veces al día, tres días a la semana. Los especialistas recomiendan comenzar el tratamiento ingiriendo el líquido en ayunas (la primara dosis del día). La segunda debes tomarla luego de los alimentos para facilitar la digestión y evitar la acumulación de líquidos. Por otra parte la última, es preferible consumirla antes de dormir.

Para complementar el objetivo de eliminar la grasa abdominal y potenciar los resultados de la bebida, resulta indispensable que mantengas una dieta saludable para que la poción pueda actuar adecuadamente. También es conveniente acompañar con una rutina fácil de ejercicios físicos diarios. Siguiendo las instrucciones al pie de la letra verás resultados en aproximadamente 3 semanas.

¿Se contagia el COVID-19 después de haberse recuperado?

De momento, no hay suficiente información sobre la posibilidad de contagiar COVID-19 después de haberse recuperado de la infección. Mientras surgen nuevas conclusiones, lo más aconsejable es mantener las medidas prevención activas hasta dos semanas después de que desaparezcan los síntomas.

No hay suficiente evidencia sobre si se puede contagiar COVID-19 después de haberse recuperado de esta enfermedad. A esa conclusión han llegado los científicos chinos, luego de analizar varios casos de personas que superaron la infección. Así mismo, una investigación señala que los rastros del virus permanecen en las heces fecales durante un lapso considerable.

Lo que se sabe hasta el momento es que la eliminación total del virus sucede en lapsos variables, dependiendo de cada caso. En algunos pacientes no hay rastros del coronavirus apenas 2 días después de superada la enfermedad. En cambio, en otros pacientes el virus permanece hasta ocho días luego de alcanzar el alta.

Sea cual sea el lapso, lo cierto es que no se sabe si se puede contagiar COVID-19 después de haberse recuperado. Por lo mismo, es necesario mantener las precauciones del caso, incluso cuando las personas ya no presenten ningún síntoma de la enfermedad.

Contagiar COVID-19 después de haberse recuperado

Un estudio elaborado por científicos chinos, y publicado en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, señala que no se sabe si se puede contagiar COVID-19 después de haberse recuperado. El estudio se basa solamente en 16 pacientes, y por eso los datos deben considerarse provisionales.

Los 16 pacientes de la muestra habían sido tratados en un hospital de Beijing y fueron dados de alta entre el 28 de enero y el 9 de febrero de 2020. Todos esos pacientes, menos uno, tuvieron un periodo de incubación del virus de cinco días. En promedio, manifestaron síntomas durante un lapso de ocho días.

Lo que se detectó en estas personas es que el coronavirus tardó en eliminarse completamente de sus organismos en un tiempo promedio de entre uno y ocho días. Los científicos no saben si durante ese lapso aún hay posibilidad de contagiar a otros, pero la sola duda invita a tomar precauciones.

El doctor Lokesh Sharma de la Facultad de Medicina de Yale, y coautor del estudio, señaló que es probable que los casos más graves de infección también requieran de un tiempo más largo para lograr la eliminación total del virus.

La persistencia en el intestino

Otro estudio publicado en The Lancet también advierte sobre la posibilidad de que se pueda contagiar el COVID-19 después de haberse recuperado. El estudio señala que el virus sigue replicándose activamente en el intestino, incluso después de que ya no hay síntomas.

Agrega que se han encontrado rastros del virus en las heces fecales hasta cinco semanas después de la remisión de los síntomas. Los pacientes en los que se apreció esta condición habían dado negativo para coronavirus en las pruebas que partieron de muestras tomadas en nariz o garganta.

Al respecto, el estudio señala:

Teniendo en cuenta la evidencia de excreción fecal, tanto para el SARS-CoV como para el MERS-CoV, y su capacidad para permanecer viable en condiciones que podrían facilitar la transmisión fecal-oral, es posible que el SARS-CoV-2 también se transmita por esta ruta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), por su parte, ha señalado que no existe evidencia de que exista ese tipo de contagio. En uno de sus comunicados expresó:

Hasta la fecha, solo un estudio ha cultivado el virus de una sola muestra de heces, sin que se hayan recibido informes de transmisión fecal-oral del COVID-19.

Las precauciones a tomar

No hay certeza absoluta de que se puede contagiar COVID-19 después de haberse recuperado. Sin embargo, ante la duda, lo mejor es guardar la máxima precaución. Lo aconsejable es que los pacientes recientemente recuperados sean abordados con los mismos cuidados con los que se trata a quien tiene la enfermedad activa.

Lo que recomiendan los expertos es que quienes superen la enfermedad se pongan en cuarentena por al menos 14 días más luego de que ya no tengan síntomas. A algunos les ha parecido excesivo ese lapso, pero dados los riesgos, es mejor pecar por exceso y no por defecto.

Frente al tema de la transmisión por vía de las heces fecales, los expertos recomiendan observar precauciones estrictas al manipular las heces de los pacientes infectados. Si están en casa, lo adecuado es que tengan un baño para su uso exclusivo.

Así mismo, las aguas residuales de los hospitales deberían desinfectarse. De igual manera, y como debería se siempre, lo mejor es mantener la máxima higiene en el uso de los baños. Si alguien debe utilizar un baño público sí o sí, lo aconsejable es rociar con agua y cloro el retrete.

Evitar contagiar COVID-19 después de haberse recuperado

La sociedad en conjunto apela a la responsabilidad de los pacientes que reciben el alta tras la infección por coronavirus. Evitar contagiar COVID-19 después de haberse recuperado debiera ser parte de los deberes del enfermo para con sus familiares, amigos, barrio y país donde reside.

Cómo limpiar el hígado y la vesícula biliar naturalmente

Nuestro hígado y nuestra vesícula trabajan para mantenernos saludables y eliminar todos los desechos de la sangre. Sin embargo, muchos de los hábitos que tenemos hoy en día hacen que estos órganos se sobrecarguen y empiecen a acumular toxinas, lo cual provoca otros problemas de salud que pueden desmejorar significativamente nuestra calidad de vida.

La limpieza del hígado y la vesícula biliar es un proceso de depuración hepática profunda que consiste en la eliminación de toxinas del hígado, secreciones de la bilis que no han sido liberadas, arenillas o cálculos biliares. Esta limpieza es muy fácil de realizar y lo único que necesitas es tener voluntad para adoptarla como un hábito saludable de tu vida diaria.

¿Cómo limpiar el hígado y la vesícula biliar?

Para empezar, debes consumir en ayunas una cucharada de aceite de oliva virgen extra mezclada con una cucharadita de zumo de limón. La combinación de estas dos sustancias estimula la vesícula biliar ayudando a eliminar todos los desechos allí acumulados.

Este tratamiento se debe realizar todos los días en ayunas durante un mes completo sin descanso. Lo ideal es esperar como mínimo 15 minutos para desayunar, aunque preferiblemente se debe hacer 40 o 60 minutos después.

Al realizar este tratamiento para limpiar el hígado y la vesícula biliar es muy importante tener en cuenta que se pueden experimentar síntomas propios de la desintoxicación como, por ejemplo, diarrea o heces abundantes, gases, cansancio, falta de apetito, nauseas, cefaleas, mucosidades, mal olor corporal, orina muy oscura y olorosa, o erupciones en la piel, entre otros.

Estos síntomas son normales en este proceso, pues recordemos que esto implica la eliminación de toxinas y otros desechos que se han acumulado en nuestro hígado, como consecuencia de una mala alimentación, medicamentos, golosinas, comida rápida, grasas, alcohol, o tabaco, entre otros. Sin embargo, estos síntomas suelen aparecer solo en la primera semana de depuración y no todas las personas los experimentan.

Para contrarrestar estos síntomas en caso de llegar a padecerlos, se recomienda consumir de 2 a 4 vasos de agua con limón al día. Lo ideal es que el agua esté tibia, ya que esto apoyará al organismo en el proceso de eliminación de toxinas de todo nuestro cuerpo. Para preparar la limonada debes utilizar agua de alta calidad, el jugo de 2 limones y opcionalmente lo puedes endulzar con un poco de miel.

Otros consejos para limpiar el hígado y la vesícula biliar

Para el proceso de limpieza del hígado y la vesícula biliar es muy importante apoyar el tratamiento con una buena alimentación que incluya un alto contenido de frutas y verduras. También se debe evitar el consumo de alimentos que contengan grasa, chocolate, lácteos, café, alcohol, manteca y carnes rojas, ya que estos impiden la correcta limpieza del hígado.

Otra opción que puedes tener en cuenta para apoyar esta depuración y limpieza del hígado y la vesícula biliar es tomar infusiones de boldo, diente de león o ajenjo.

El jugo de manzana puro es otra excelente opción la limpiar el hígado y la vesícula biliar. Si eliges hacer este tipo de limpieza, ten en cuenta que debes consumir un litro de jugo de manzana en ayunas durante 2 días. Si deseas desayunar después de la ingesta del jugo, debes esperar por lo menos 3 horas y elegir preferiblemente alimentos como la manzana, uvas, papaya o una sopa de verduras cocidas.

Poderoso batido para limpiar el hígado y la vesícula biliar

Esta poderosa bebida combina las propiedades de la manzana y el diente de león para hacer una limpieza profunda del hígado y la vesícula biliar. El diente de león ayuda al hígado a producir enzimas y a la vesícula biliar a producir bilis. Es un batido depurativo y delicioso que puede tomarse en ayunas o a cualquier hora del día. Otros beneficios:

  • Protege y limpia el hígado.
  • Es diurético y ayuda a combatir la retención de líquidos.
  • Ayuda a reducir la inflamación abdominal y combate la hinchazón menstrual.
  • Es bueno para la salud de la piel.

Ingredientes

  • 1 manojo de hojas frescas de diente de león.
  • 4 manzanas.
  • 2 dientes de ajo pequeños.
  • 1 pieza de jengibre fresco.
  • 1 rodaja pequeña de cebolla.

¿Cómo prepararlo?

Prepara todos los ingredientes, pásalos por la licuadora y ¡a disfrutar!

7 alimentos prohibidos si sufres hipotiroidismo

Si tenemos hipotiroidismo es muy importante que aprendamos a controlar los alimentos que consumimos, puesto que hay algunos que pueden interferir con la segregación normal de las hormonas tiroideas.

Una de las claves para controlar los síntomas del hipotiroidismo es mejorar al máximo la alimentación. Si bien se deben seguir otras recomendaciones médicas, la dieta desempeña un papel muy importante a la hora de regular las funciones tiroideas.

Esta enfermedad implica un descontrol en procesos hormonales que son claves para el metabolismo. Por eso, quienes la padecen tienden a aumentar de peso, inclusive manteniendo hábitos saludables. ¿Cuáles son los alimentos que se deben evitar?

La nutrición de los pacientes con este problema debe estar diseñada por un profesional. Sin embargo, en general, hay algunas comidas que se deben restringir para no tener complicaciones de salud. ¡Descúbrelas!

¿Qué es el hipotiroidismo?

El hipotiroidismo, también llamado tiroides hipoactiva, es una enfermedad de la glándula tiroidea que se caracteriza por una baja segregación de hormonas. Al participar en el metabolismo, la salud cardiovascular y otros importantes procesos vitales, estas desencadenan reacciones negativas en el cuerpo producto de su desequilibrio.

La afección es más común entre las mujeres de 60 años, debido a su cambio hormonal. No obstante, en general, cualquiera lo puede padecer, incluso en su adolescencia.

Síntomas del hipotiroidismo

En las etapas iniciales del hipotiroidismo no suelen haber manifestaciones clínicas que faciliten su detección. Sin embargo, conforme avanza sin control, puede producir:

  • Fatiga
  • Piel seca
  • Aumento de peso
  • Sensibilidad al frío
  • Debilitamiento capilar
  • Dolor y rigidez muscular
  • Inflamación de las extremidades
  • Disminución de la frecuencia cardíaca
  • Aumento del colesterol en la sangre

También podría causar dificultades para concentrarse, irritabilidad y trastornos del estado del ánimo (como la depresión). Y en el caso de las mujeres, períodos menstruales irregulares.

Alimentos que debes evitar si tienes hipotiroidismo

Los alimentos desaconsejados para los pacientes con hipotiroidismo se denominan “bociógenos”. Son aquellos que, tras asimilarse en el organismo, interfieren en la producción normal de las hormonas de la tiroides.

1. Cereales con gluten

El consumo de cereales con alto contenido de gluten puede dificultar la absorción de los medicamentos de remplazo de la hormona tiroidea.

Esta proteína, además, muchas veces es identificada por el sistema inmunitario como un antígeno que hay que atacar. Por este motivo, para prevenir complicaciones de la tiroides y, de paso, promover su buen funcionamiento, lo mejor es excluir esta variedad de alimentos.

El listado incluye:

  • Productos procesados a base de trigo
  • Cebada
  • Centeno
  • Espelta
  • Kamut

2. Brócoli

El brócoli y otras variedades de vegetales crucíferos, incluyendo las coles, contienen una sustancia conocida como goitrógenos que, al asimilarse, dificultan la absorción de yodo. Este último es un nutriente esencial en la producción de hormonas tiroideas y, por lo tanto, se debe garantizar su correcta absorción.

  • Los goitrógenos pierden actividad cuando se cocinan los vegetales. Por esto, si se desean añadir en la dieta, lo mejor es comerlo, por ejemplo, al vapor.

3. Soja

La soja y todos sus derivados contienen isoflavonas, un fitoestrógeno que altera la función de la glándula tiroides, en especial en pacientes con deficiencia de yodo. Se debe evitar su consumo en cualquiera de sus presentaciones:

  • Leche de soja
  • Queso de soja
  • Salsa de soja
  • Proteína de soja

4. Azúcar

Los pacientes con hipotiroidismo tienen continuos descontroles en sus niveles de glucosa y, cuando se descuida, se puede producir una resistencia a la insulina. Por otro lado, recordemos que la función metabólica se ve alterada, lo que puede conducir al sobrepeso y la diabetes.

  • Se deben excluir de la dieta todo tipo de alimento con azúcar.
  • No se recomienda su sustitución ni con azúcares orgánicos, ya que pueden seguir afectando la glucemia.

5. Aceites vegetales

Una gran variedad de aceites vegetales también acarrean riesgos de problemas metabólicos. Su consumo bloquea la función de hormonas tiroideas y reduce su utilización por parte de las células. Con el fin de evitarlo, incluso si aún no hay un diagnóstico de enfermedad de la tiroides, se aconseja usar aceites de:

  • Coco orgánico
  • Oliva extra virgen
  • Girasol
  • Aguacate

6. Frutas dulces

Aunque su consumo moderado no implica mayores riesgos, es mejor evitar las frutas ricas en azúcares para prevenir ciertas complicaciones del hipotiroidismo. Pese a metabolizarse con más facilidad, estas acarrean un riesgo de glucosa alta y dificultades en el metabolismo.

No se recomienda la ingesta excesiva de:

  • Piña
  • Mangos
  • Fresas
  • Manzanas
  • Bananas
  • Melocotones

7. Carnes embutidas

Ricas en nitritos, nitratos y otra variedad de químicos añadidos, las carnes embutidas son uno de los enemigos número uno de la salud de la tiroides. Estas pueden conducir al hipotiroidismo y, ante la enfermedad, generan complicaciones tanto en el metabolismo como en la salud cardiovascular.

Nota final

¿Padeces este problema de la tiroides? Recuerda que, además de limitar el consumo de estos alimentos que te comentamos, debes mejorar tu estilo de vida en general. Sigue las instrucciones de tu médico, lleva una dieta balanceada (adaptada a tus necesidades), evita el sedentarismo y el alcohol y tabaco.

10 mejores alimentos para los huesos

La vitamina D ayuda en la absorción del calcio, y la combinación de ambos es buena para retrasar la osteoporosis y prevenir fracturas.

Cuando se trata de tener unos huesos fuertes, hay dos nutrientes esenciales: calcio y vitamina D.
Por una parte, el calcio apoya los huesos y la estructura de los dientes. Por otra parte, la vitamina D mejora la absorción del calcio y el crecimiento óseo.

En este artículo encontrarás los 10 mejores alimentos para los huesos que te recomendamos incluir en tu dieta. No son alimentos importantes solo al principio de la vida, sino que también pueden ayudar con la edad.

Para ilustrar esto, en caso de desarrollar osteoporosis, una enfermedad caracterizada por huesos frágiles, un aporte suficiente calcio y vitamina D puede retrasar la enfermedad y prevenir fracturas.

La ingesta recomendada para adultos menores de 50 años es de 1000 miligramos de calcio y 200 unidades internacionales (UI) de vitamina D al día. Por otra parte, los adultos mayores de 50 años deben ingerir 1.200 miligramos de calcio y 400 a 600 UI de vitamina D.

Leche de soja para los huesos

Lo mejor de la leche de soja son los ácidos grasos esenciales, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. La leche de soja es una gran opción para las personas con intolerancia a la lactosa, ya que la soja contiene fitoestrógenos, que promueven la absorción de calcio en el cuerpo para prevenir la pérdida de masa ósea.

Productos lácteos

Los productos lácteos ayudan a mantener una presión arterial saludable y las células sanguíneas, a generar energía y mantener el funcionamiento del tejido nervioso. Ayudan a una buena salud del sistema inmune y ayudan a tener buena vista y una piel saludable.

Además, los productos lácteos son fáciles de encontrar en las tiendas de comestibles. También cuentan con la ventaja de poder añadirse a la mayoría de comidas y aperitivos.

Por otra parte, el calcio de los lácteos, comparado con el de otras fuentes, es absorbido más fácilmente por el organismo.

Cereales fortificados

Los cereales fortificados son una buena fuente de fibra, previenen y alivian el estreñimiento, ayudan a mantener un peso saludable y disminuyen el riesgo de padecer enfermedades del corazón y diabetes.

No suele pensarse en ellos como fuente importante de calcio. Sin embargo, muchos cereales van reforzados con calcio y otros nutrientes esenciales.

Sardinas

Las sardinas tienen ácidos grasos omega-3 que reducen el riesgo de padecer enfermedades del corazón, el cáncer y la artritis y promueven la función cerebral de la memoria.

A estas alturas, sabemos que el pescado es bueno para los huesos y la salud del cerebro. Por ejemplo, 85 gramos de sardinas contienen aproximadamente 325 mg de calcio.

Se recomienda tener precaución en caso de comprarla enlatada. La razón es que gran parte del pescado en conserva contiene demasiada sal.

Tofu

El tofu ayuda a prevenir el cáncer de mama, la osteoporosis y las enfermedades cardiovasculares.
Hecho de los granos de soja, el tofu o queso de soja puede ser una excelente fuente de calcio. Esto es especialmente importante si eres intolerante a la lactosa o si llevas una dieta vegetariana o vegana. Media taza de tofu puede proporcionarte hasta 250 mg de calcio, con muy pocas calorías.

Salmón

Es uno de los súper alimentos de la naturaleza, el salmón está lleno de calcio, ácidos grasos omega-3 y reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular. Además de beneficioso para el cerebro y los huesos, el salmón es una alternativa saludable a las carnes rojas.

Tahina

La tahina o tahini proporciona 5 gramos de proteínas y nutrientes esenciales como hierro, magnesio, zinc y ácido fólico.
Tahini es una pasta rica en calcio a partir de semillas de sésamo tostadas.

Dos cucharadas de pasta de sésamo contienen alrededor de 125 mg de calcio. Así, esta cantidad es similar al calcio contenido en aproximadamente media taza de leche.

Verduras

Los vegetales de hojas verdes son buenas fuentes de ácido fólico, vitamina K y otros nutrientes necesarios para fortalecer los huesos. Los nutrientes que contienen verduras como el brócoli, la col rizada, etcétera, son asimilados fácilmente por nuestro cuerpo.

Jugos fortificados con calcio

Los zumos reforzados son una buena fuente de vitamina C. Ya sabemos que la vitamina C es necesaria para el crecimiento y reparación de tejidos, además para evitar daño de los radicales libres en el cuerpo.
También existen zumos hechos con infusión de calcio, que proporcionan una cantidad adicional de nutrientes.

Suplementos de calcio

Otra recomendación a tener en cuenta, aunque no se trate de alimentos.
Muchos médicos, dietistas y otros profesionales, recomiendan tomar suplementos de calcio. Estos suplementos deben estar certificados y tomarlos frecuentemente, para asegurarnos de que ayudan a la salud ósea.

Resumiendo, hemos recopilado esta lista de alimentos para ayudarte a conocer las distintas opciones nutricionales disponibles para favorecer la salud ósea. Recuerda que es siempre recomendable que consultes con tu médico o nutricionista antes de hacer un cambio importante en tu dieta. Así, el profesional en cuestión te ayudará a elaborar un plan específico para este fin.

Metástasis en los huesos: síntomas y tratamientos

La metástasis en los huesos o metástasis ósea es la evolución de ciertos cánceres a una complicación grave que incide en el estadio de la enfermedad. Básicamente, consiste en el traslado de células neoplásicas desde un tumor en algún órgano a un hueso.

Debemos remarcar que la metástasis en los huesos no es la presencia de un cáncer óseo primario. Es decir que la enfermedad no se inició en el tejido óseo, sino en otro órgano, como por ejemplo la mama o los pulmones.

Podemos decir que todos los huesos pueden ser receptores de una metástasis, aunque se registran con más frecuencia en la columna vertebral y en los huesos largos. Esto tiene que ver con la forma en que la circulación sanguínea y linfática drena sus líquidos.

Una vez instalada una célula neoplásica de otro origen en un hueso, comienza un proceso de replicación en este nuevo lugar. La metástasis ósea suele producir sustancias que estimulan a las células del tejido óseo: los osteoblastos y los osteoclastos. Esta estimulación es excesiva y el tejido sufre las consecuencias.

Alrededor de las metástasis en los huesos el tejido se vuelve débil por la acción de los osteoclastos, o se endurece por acción excesiva de los osteoblastos. Cualquiera de los dos procesos es nocivo.

También, la mayoría de los cánceres pueden dar metástasis, pero se registran con mayor prevalencia en las neoplasias de mama y de próstata. Una vez instalada, los síntomas se mezclan entre aquellos producidos por el tumor primario y los nuevos originados en el avance metastásico.

Síntomas de las metástasis en los huesos

Las metástasis en los huesos comparten síntomas comunes, más allá del diferente tumor primario que las origine. Entre los signos habituales tenemos:

  • Dolor: es el síntoma característico de las metástasis óseas. Puede ser un dolor persistente o no. En algunos pacientes se exacerba con el movimiento, y en otros está presente en todo momento, aún en reposo, lo cual dificulta su tratamiento.
  • Fracturas: como ya adelantamos, las metástasis en el tejido óseo debilitan el hueso. Un hueso débil es más susceptible de romperse y fracturarse ante mínimos esfuerzos. En los pacientes oncológicos es fundamental el cuidado de los traumatismos, de manera que se puedan prevenir fracturas.
  • Hipercalcemia: la herida que causa la metástasis en el tejido óseo produce liberación de calcio a la sangre. Al aumentar los niveles, se manifiestan síntomas derivados de ello, como la constipación, la falta de apetito y la poliuria –orinar mucho. Sin apetito y volúmenes excesivos de orina se puede llegar a la deshidratación.
  • Compresiones: uno de los lugares habituales de metástasis ósea es la columna vertebral. Las vértebras dañadas pueden achicar su tamaño, encimarse unas con otras y cambiar de posición. En estos procesos es posible que los nervios o la propia médula espinal se pincen.

Tratamiento de las metástasis en los huesos

Hay dos formas de abordar el tratamiento de las metástasis en los huesos. Se puede hacer un abordaje sistémico o más localizado. La elección dependerá del tipo de cáncer inicial, el estado clínico del paciente y la disponibilidad que exista de estos tratamientos en el lugar. Veamos algunos.

Opciones sistémicas

  • Quimioterapia: es el empleo de medicamentos que interrumpen algún proceso de las células tumorales. Es probable que sea la terapia más elegida.
  • Radioterapia: a través de una radiación emitida por un equipo especial, se penetra el organismo para destruir células cancerosas. La cantidad de sesiones y la dosis de la radioterapia varían de paciente a paciente. Suele ser bastante eficaz para controlar el dolor de las metástasis óseas.
  • Terapia hormonal: es el uso de medicamentos que bloquean hormonas particulares. Son una terapéutica que se aprovecha en el cáncer de mama y en el de próstata.
  • Inmunoterapia: también con medicamentos, pero en este caso son fármacos producidos para emular funciones del sistema inmunitario.
  • Radiofármacos: en este caso la radiación se emite desde el interior del organismo, y no con un equipo desde fuera. Los radiofármacos se inyectan en el cuerpo del paciente, viajan hacia las metástasis óseas, y allí irradian las células tumorales, estando al lado de ellas.

Opciones adyuvantes y localizadas

  • Bifosfonatos: los bifosfonatos bloquean la acción de los osteoclastos para evitar que sigan destruyendo el hueso sano.
  • Denosumab: con una acción parecida a los bifosfonatos, el denosumab bloquea también los osteoclastos. Su mecanismo de acción final es diferente a los otros, pero el resultado final es similar.
  • Vertebroplastia: cuando la metástasis en los huesos se localiza en la columna vertebral, existe la alternativa de una inyección directa de pegamento óseo de rápida acción. Este procedimiento es la vertebroplastia, y su eficacia es bastante alta para calmar el dolor.
  • Cirugía: por último, el tratamiento quirúrgico está disponible cuando se cumplen ciertas condiciones. Si la metástasis es accesible, se puede operar y quitar, lo que ayuda a extraer esa sección.

Actuar frente a las metástasis en los huesos

La aparición de una metástasis ósea es una complicación importante en el trayecto de una patología oncológica. Es fundamental que el paciente esté controlado por un equipo de profesionales capacitados y actualizados que le ofrezcan las mejores alternativas disponibles. Con las nuevas opciones terapéuticas disponibles es posible mejorar la calidad de vida de las personas con neoplasia metastásica.

7 contraindicaciones del jengibre

Si consumes jengibre de manera habitual, seguramente conoces sus propiedades y beneficios pero… ¿Alguna vez te has preguntado cuáles pueden ser las contraindicaciones del jengibre?

El jengibre, al igual que otras raíces, es una planta beneficiosa para el organismo, por eso en la medicina tradicional china se utiliza desde hace más de 2000 años para el tratamiendo de cólicos, diarrea, náuseas, migraña e, incluso, artritis. Además, se puede consumir seco, fresco, en té o simplemente aprovechar su extracto. 

Propiedades y beneficios del jengibre

El jengibre contiene una amplia variedad de nutrientes, aceites esenciales y antioxidantes que benefician la salud. De hecho, se ha catalogado como un «superalimento» debido a sus interesantes propiedades.

Uno de sus compuestos activos, el gingerol, es el responsable de darle gran parte de sus efectos beneficiosos en el organismo. Para entrar en detalle, aquí sus propiedades:

  • Contiene propiedades expectorantes, antibacteriales y antioxidantes.
  • Sus propiedades termogénicas mejoran el metabolismo, por lo que acelera la digestión y reduce la inflamación en los intestinos.
  • Disminuye las náuseas porque es un antiemético natural.
  • Regula la circulación sanguínea por su alto contenido de magnesio y zinc.
  • Reduce los niveles de estrés, ya que contiene cineol que produce un efecto relajante.
  • Mejora la absorción de nutrientes puesto que aumenta la estimulación en el estómago y la función de las enzimas.
  • Combate la migrañas porque bloquea la producción de protasgladina, sustancia que inflama los vasos sanguíneos.

Sin embargo, en algunas ocasiones su consumo puede resultar contraproducente, generando algunos efectos secundarios. Si se realiza una ingesta inapropiada de jengibre, algunas enfermedades pueden incluso llegar a exacerbarse. Por ello es recomendable no consumirlo en caso de:

  • Gastritis.
  • Úlceras gástricas.
  • Colon irritable.
  • Colitis.

¿La razón? Este rizoma inflama las mucosas provocando dolor abdominal y cólicos. Pon atención a los siguientes puntos, si por alguna razón presentas alguno, lo es mejor será abstenerse de consumir jengibre.

Contraindicaciones del jengibre

1. Al tomar anticoagulantes

Por lo general, los anticoagulantes se indican para evitar los trombos que se forman en la sangre, por ejemplo: la aspirina, el ibuprofeno o el naproxeno.

Si ingieres por recomendación médica alguno de estos anticoagulantes, no es recomendable consumir jengibre porque la planta tiene los mismos efectos que dichos medicamentos, es decir que también retarda el proceso de coagulación de la sangre.

Si  combinases el jengibre con estos medicamentos, aumentarías la posibilidad de sufrir hematomas o  hemorragias.

2. Durante el embarazo

Existen opiniones encontradas respecto a la ingesta de jengibre durante el embarazo. Algunos estudios sostienen que el jengibre podría provocar alteraciones hormonales y llegar a ocasionar contracciones prematuras.

Eso sin tomar en cuenta los efectos anticoagulantes antes mencionados que incrementarían la posibilidad de un sangrado.

Por otra parte, otros estudios sostienen que el jengibre ayudaría a paliar las molestas náuseas matinales que muchas embarazadas sufren durante los primeros meses de la gestación.

Por ello, es indispensable solicitar la opinión de un especialista antes de comenzar a ingerirlo de manera regular para así evitar las contraindicaciones del jengibre.

3. Problemas de hipertensión

Al tomar jengibre se podrían bloquear los canales de calcio, lo que indiscutiblemente dañaría la tensión arterial. Cuando el calcio entra en los vasos sanguíneos, incrementa la velocidad con la que viaja la sangre y, por ende, la presión arterial se eleva. Por este motivo, no es una buena idea consumir jengibre si está bajo tratamiento para la hipertensión.

4. Diabetes

En realidad, el jengibre no es el problema, pues tiene un bajo índice glucémico así que no altera el nivel de azúcar en la sangre. Sin embargo, si el paciente se encuentra bajo tratamientos como inyecciones de insulina, debe evitarse.

En este caso, lo recomendable es consultarlo con un especialista para que modere la cantidad de medicamentos y de esta manera poder disfrutar de los beneficios del jengibre.

5. Bajo peso

Sin duda, uno de los beneficios más reconocidos del jengibre es su efecto adelgazante. Funciona como un supresor del apetito, acelerando el proceso digestivo y eliminando el exceso de grasa. Por ello no es bueno consumirlo si tienes bajo peso o quieres aumentar la masa muscular.

6. Hemofilia

Las personas que padecen hemofilia, tienden a sangrar por períodos prolongados ya que no tienen un factor de coagulación que controle ese sangrado. Al estimular la circulación sanguínea, el jengibre podría provocar un choque en los pacientes con hemofilia. Así que, por ningún motivo, está indicado su consumo.

7. Problemas en el corazón

El jengibre ayuda desbloquear los vasos sanguíneos, siempre que la dosis consumida sea la recomendada.

Sin embargo, consumir jengibre de manera excesiva podría causar efectos inversos. Se sugiere tomarlo por períodos no más de 4 días y descansar una semana. Por supuesto, es aconsejable consultar con el médico antes de iniciar la ingesta habitual.

Recomendaciones para consumir jengibre

Para evitar caer en las contraindicaciones del jengibre, es imprescindible que lo utilices en pequeñas porciones para darle sabor a los platillos o como un ingrediente más en las ensaladas.

Lo mejor es comprarlo fresco porque contiene más cantidad de gingeroles. Al comprarlo en polvo es importante que verifiques que sea de origen orgánico para evitar que contenga pesticidas.

Por otra parte, se puede guardar sin pelar hasta por 6 meses, siempre y cuando se mantenga en refrigeración, preferentemente en envases de vidrio y lejos de la luz solar.

3 exfoliantes naturales para rostro, manos y cuerpo

Para tener una piel bonita y saludable debemos mantenerla limpia de toxinas e impurezas. También es necesario favorecer la regeneración de las células cutáneas e hidratarla a diario con los productos adecuados. Para ello, es bueno utilizar exfoliantes naturales.

En este sentido, los exfoliantes naturales nos ayudan a renovar las células de la piel. Además, nos aportan nutrientes muy beneficiosos.

Descubre en este artículo cómo preparar 3 sencillos exfoliantes naturales específicos para cada zona.

Exfoliantes naturales según la piel

La piel del rostro es mucho más delicada que la del resto del cuerpo por lo que, a la hora de elegir los productos que nos vamos a aplicar, debemos tener en cuenta su fragilidad.

Además, podemos elegir unos u otros ingredientes en función de nuestro tipo de piel, si la tenemos grasa, seca, mixta, con acné, etc.

En el caso del cuerpo, podemos incluir ingredientes para combatir la celulitis, las estrías, la mala circulación, etc.

La exfoliación es un paso imprescindible para tener una piel joven y luminosa, ya que nos permite eliminar las células muertas que dan un aspecto grisáceo y apagado al cutis.

Además, activa la circulación y previene las arrugas.

1. Frutas para el rostro

La piel del rostro es mucho más sensible que la del resto del cuerpo. Además, sufre las influencias directas de los agentes externos: el sol, el viento, la contaminación, etc.

Por este motivo recomendamos usar exfoliantes naturales procedentes de las frutas. Aunque no aportan una sensación fuerte de rascado, su contenido en enzimas nos permite exfoliar la piel de manera química. 

Las frutas, además, no solamente limpian, sino que aportan vitaminas y minerales muy beneficiosos para la piel. 

Recomendamos usar los siguientes exfoliantes:

  • Piña: Para pieles grasas.
  • Kiwi: Para pieles grasas y mixtas.
  • Papaya: Para pieles mixtas y secas.
  • Pera: Para pieles secas y delicadas.

Aplicaremos un trozo de una de estas frutas sobre el rostro limpio y seco, lo dejaremos actuar unos minutos hasta que se seque y nos lavaremos la cara.

Podemos usarla una vez por semana. Es normal notar un poco de picor por la acción de las enzimas, pero no debería ser muy molesta.

2. Aceite de coco y bicarbonato para las manos

Las manos son una parte del cuerpo que evidencia las señales del trabajo y del envejecimiento.

No son tan sensibles como el rostro ni sufren estrías o celulitis como el resto del cuerpo, pero se exponen siempre al exterior y pueden sufrir mala circulación.

Para elaborar un exfoliante específico para las manos recomendamos la combinación de dos ingredientes milagrosos: el aceite de coco virgen extra y el bicarbonato de sodio.

El aceite de coco nutre y protege la piel en profundidad, mientras que el bicarbonato activa la circulación y exfolia, con suavidad pero con eficacia.

¿Cómo lo hacemos?

  • Mezclaremos bien los dos ingredientes hasta conseguir una pasta arenosa.
  • El aceite de coco debe estar por encima de los 23 ºC para derretirse, por lo que tal vez lo tengamos que calentar un poco.
  • Nos masajearemos bien las manos con este producto y nos las lavaremos con agua tibia.

3. Sal marina y aceite de oliva para el cuerpo

El cuerpo requiere exfoliantes naturales con una acción más profunda para activar la circulación, remover toxinas, combatir estrías y celulitis y aportar suavidad.

Para lograrlo usaremos dos ingredientes muy efectivos:

  • Sal marina: Nos permite escoger diferentes tipos de grosos (fina o gruesa) según la zona que queramos exfoliar.

Por ejemplo, para los glúteos o los talones recomendamos sal gruesa, mientras que para el pecho es mejor la sal fina. Además, aporta minerales a la piel, siempre y cuando sea sal marina y no sal refinada o sal de mesa.

  • Aceite de oliva: Este aceite vegetal es rico en ácidos grasos esenciales que nutren la piel y le aportan muchos antioxidantes.

Es muy hidratante, por lo que si tenemos la piel del cuerpo grasa recomendamos sustituirlo por aceite de coco o de jojoba, o bien añadirle un poco de gel de aloe vera.

Seguiremos el mismo método de elaboración que en el exfoliante de aceite de coco y bicarbonato.

  • Nos lo aplicaremos en la ducha, aprovechando que el vapor del agua caliente abrirá bien los poros. Al secarnos notaremos la piel suave e hidratada.