El amor por la familia es lo más importante

Coco es una película animada que transmite fielmente las creencias mexicanas sobre el Día de Muertos. Nos enseña el valor de luchar por nuestros sueños.

Coco, un entretenido y pintoresco film mexicano-estadounidense, fue producido y distribuido por Pixar y Walt Disney Pictures en el 2017. Superó varios récords, entre ellos ser la 15ª película animada más taquillera de la historia, la 11ª de todas las del año y la más grande desde siempre en México. Ganó los premios Oscar y Globo de Oro a la mejor película animada y mejor canción original “Recuérdame”. Asimismo, se le otorgó un premio Bafta, 11 premios Annie, un MTV Millenial Awards y otros.

El film recibió abundantes aclamaciones por la animación y la música. Así como, por las actuaciones de voz, su argumento emocional y el respeto que muestra por la cultura mexicana. La trama se basa en la festividad del Día de Muertos celebrada con gran pompa en México. Y es la historia de Miguel Rivera, un niño de 12 años, que por encima de todo desea ser músico. Aunque sus familiares (vivos y fallecidos) se oponen. En el más allá consigue la ayuda de sus tatarabuelos para resolver cada uno de los problemas enfrentados. 

Las voces de doblaje de los personajes principales de la interesante comedia dramática son Miguel Rivera (Luis A. Gómez J.) y papá Héctor (Gael García Bernal). Este último, aclamado actor, director y productor actúa en ambas versiones (inglés y español), gracias a su origen mexicano. Ernesto de la Cruz es interpretado por Benjamín Bratt (inglés), Antonio Sol (canciones) y Marco Antonio Solís (español). Los personajes femeninos más destacados son Mamá Coco (Elena Poniatowska), Mamá Imelda (Angélica Vale) y Elena Rivera – abuelita (Angélica María).          

Sinopsis de la película Coco

Miguel idolatra a un cantante, Ernesto de la Cruz, que se hizo famoso con la canción “Recuérdame”. El niño sueña con seguir sus pasos y memoriza todos los diálogos de su película y los temas de su héroe, que interpreta con la guitarra. El problema es que en el seno de la familia Rivera la música está terminantemente prohibida. Y la razón es que su tatarabuela Imelda, con su pequeña hija Coco, fue abandonada por su esposo, para dedicarse de manera profesional a dicho arte.

Al presente, los miembros de la familia se dedican a fabricar calzado, negándose Miguel a cumplir ese destino. Dante, un perro callejero que sigue al niño a todas partes, tropieza en el Día de Muertos el altar con las fotos de los parientes fallecidos. Al portarretratos de Mamá Imelda y Coco, una niña, se le rompe el cristal. Y es entonces que Miguel descubre que la foto está doblada y atrás se encuentra un hombre sin rostro, con la guitarra de Ernesto. Concluye, que de la Cruz es su pariente y decide emularlo.

Miguel es un niño con carácter y fuerza de voluntad

En un acto de desafío, Miguel decide participar en un concurso musical por la festividad y su abuela Elena se lo prohíbe. Como el niño la reta, esta destroza su guitarra. Entonces, el pequeño triste y molesto intenta usar el instrumento de Ernesto, expuesto en un altar del pueblo. Pero, al tocar las cuerdas un hechizo los toma a él y a Dante al mundo de los muertos. Para volver necesita recibir la bendición de uno de sus parientes antes del amanecer. Mamá Imelda realiza la ceremonia, aunque imponiéndole la obligación de renunciar a su pasión.

Sin embargo, Miguel se rebela y apenas regresa al altar, agarra la guitarra para irse al concurso, volviendo de inmediato con sus parientes fallecidos. Huye de ellos y decide buscar a Ernesto para rogarle, como tatarabuelo y músico, su bendición. En las peripecias vividas conoce a Héctor, quien no puede ver a su familia durante la festividad porque su foto no está en ningún altar. El niño se compromete a ayudarlo y a cambio buscan juntos a de la Cruz. Cuando lo encuentran ambos reciben una desagradable sorpresa. 

Lecciones que nos deja Coco

¿Qué es más importante el amor de la familia o la vocación? Esta es la ardua lucha que enfrenta Miguel. Después de todo, la música es parte de una herencia ancestral que se ha saltado varias generaciones por las restricciones impuestas por Imelda. Miguel decide seguirla para descubrir al final que su mamá Coco, de alguna manera, había hecho lo mismo. Así, había guardado la letra de las canciones y el trozo de foto de su papá. Y hasta que la senilidad casi la vence, recordaba su promesa de volver.

Coco es el eslabón pasado – presente; la única que puede redimir a la familia de su triste trayectoria. Cuando Miguel la hace recordar, ella escenifica el perdón, la reconciliación y la esperanza para sus resentidos e intolerantes parientes. Aquí vemos reflejado también, por parte de Héctor, el temor a desaparecer por completo, a ser olvidados. Dejar un legado es pues, una necesidad humana que de forma secreta o abierta todos deseamos satisfacer. Solo que esa ambición no debe ser usada para dañar a nadie.

En resumen, Coco es una película infantil, pero, como ya es usual en Disney, su mensaje es profundo y conmovedor. Una cinta que nos estimula a luchar por lo que queremos en la vida; y que, al mismo tiempo ensalza los valores del amor y la unión familiar. Al final, Miguel y el resto del clan logran reconciliar ambos requerimientos. Así, los parientes del presente y los del pasado pueden disfrutar todos juntos del Día de Muertos según enseña la tradición.

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